• La sección sindical de CNT en TRG rechaza el ERE y exige su retirada tras una nueva reunión marcada por la intimidación empresarial.
  • Tres reuniones sin justificación de causas: CNT llama a la movilización como única herramienta frente a los despidos.

La plantilla de Tubos Reunidos (TRG) se reunió este jueves 26 de febrero en el Euskalduna de Bilbo en el marco de la Mesa Negociadora del Expediente de Regulación de Empleo (ERE) impulsado por la Dirección de la empresa. Desde el primer momento, la respuesta fue clara: » no sobra nadie en Tubos Reunidos.

La jornada estuvo marcada desde el inicio por un intento de la Dirección de cachear a la representación sindical antes de acceder a la sede. «Nos hemos negado a someternos a dicho control», señala la sección sindical, y, junto al resto de la parte social, advirtió de que, de persistir en su empeño, la reunión quedaría suspendida. Ante esta respuesta, la empresa retrocedió. “Esta actitud evidencia la mala fe con la que la Dirección afronta el proceso negociador”, señalan desde CNT.

Durante la reunión, la Dirección mantuvo su línea habitual: insistir en que sin despidos no hay futuro para la empresa, cargar el debate de retórica catastrofista y eludir sistemáticamente las preguntas concretas sobre las causas reales del ERE. Aunque se entregó parte de la documentación solicitada, «aún quedan peticiones relevantes sin atender». La totalidad de la representación social subrayó que, tras tres reuniones, la empresa continúa sin ofrecer explicaciones convincentes.

CNT denuncia que la estrategia de la Dirección consiste en desviar la atención hacia las condiciones de los despidos en lugar de justificar las causas que los motivan, al tiempo que difunde desinformación a través de sus propios comunicados internos. Esta dinámica es, a juicio de CNT, una muestra más de la gestión irresponsable de la empresa y del nulo respeto hacia la plantilla.

El viernes 27, la plantilla se ha concentrado en las oficinas que tiene la empresa en Bilbo. Su intención era la de entregar una petición de retirada del ERE. Un representante de cada sección sindical ha subido a entregar el documento, pero la empresa ha cerrado las oficinas. Aun así, el documento se ha entregado, por debajo de la puerta.